Pese a las dificultades macroeconómicas que afronta el país, el presidente del Banco Macro, Jorge Horacio Brito, aseguró que confía en que el nuevo Gobierno nacional logrará, en el mediano plazo, la recuperación del nivel de actividad. Para lograr este propósito, según manifestó el directivo, es necesario que haya un esfuerzo conjunto entre los sectores público y privado, y las entidades gremiales que representan a los trabajadores.

“El país vive un momento económico muy difícil. La realidad es que el Gobierno anterior dejó una situación complicada. Pero la gestión actual tienen la responsabilidad de solucionar los problemas, y nosotros tenemos confianza en la economía argentina, más allá de lo que suceda en la coyuntura”, subrayó el empresario.

Ayer, Brito encabezó, en la sede local de la Asociación Bancaria (AB), un acto en el cual firmó un acuerdo con los directivos del gremio de empleados bancarios para que, a partir de este año, todos los 20 de julio se celebre el “Día del Trabajador del Banco Macro”. El convenio se rubricó en el marco de los festejos por los 20 años que cumple el Banco Tucumán Grupo Macro en la provincia.

Brito consideró que el contexto actual presenta serios escollos para los actores de la economía. Sin embargo, confió en que la administración del presidente, Mauricio Macri, resolverá las dificultades. “Es muy difícil analizar el escenario macroeconómico actual, sin dejar de mirar cómo estaba el país en diciembre de 2015”, analizó el banquero, durante un diálogo con la prensa.

Sin embargo, confió en que el esfuerzo conjunto del Estado y de los actores económicos ayudará a dejar atrás la crisis. “Los empresarios debemos creer en el país. Y al tal punto confiamos en el futuro de la Argentina, que tenemos previsto comprar una nueva entidad financiera”, reveló Brito, sin brindar más detalles de la operación.

Por otro lado, reflexionó sobre el efecto corrosivo que tiene la inflación sobre los salarios y cómo esta situación influye en el mercado de créditos. “Los trabajadores sienten fuertemente, en sus bolsillos, los efectos de la inflación. Pero también hay que analizar cuánto los empresarios pueden pagar, porque no es cuestión de distribuir lo que no hay. En nuestro caso nos sentamos a discutir cara a cara, tratando de entender la opinión de la otra parte, para distribuir lo que se puede”, remarcó el directivo, y añadió que, aún lentamente, la demanda de crédito comenzó a repuntar en la Argentina.

Por último, el titular de la entidad recordó los inicio del Banco Macro, y señaló que empezó como una entidad financiera. Relató que en 1988, la firma se convirtió en un banco mayorista, con una sola casa central, y con 100 empleados. Luego subrayó que, en 1995, la empresa sufrió el “efecto tequila” (la crisis económica que se originó en México, y que tuvo repercusión global), que lo llevó a perder el 78% de sus depósitos.

“En el mundo, cuando un banco pierde el 20% de sus depósitos está técnicamente quebrado. Sin embargo, el Macro soportó esa crisis”, rememoró Brito, y subrayó que, pese a aquella experiencia, la empresa siguió vigente y comenzó a madurar la idea de una entidad minorista, de alcance nacional. “Después de pagar (las deudas de) los depósitos, decidimos que el banco debería proyectarse hacia el interior del país. Por eso, en la actualidad, el Banco Macro tiene el 80% de sus sucursales se concentran fuera de la Capital Federal y del Gran Buenos Aires. Hoy contamos con 8.500 colaboradores (empleados) en todo el país”, concluyó el empresario.